Antes de conseguir un empleo nos tenemos que enfrentar a la entrevista de trabajo, fase previa que debemos preparar lo mejor posible para salir airosos y tener opciones de alcanzar el trabajo ideal.

Aunque de manera habitual los candidatos se preocupan de su forma de vestir o de la comunicación no verbal, hay un punto fundamental a tener en cuenta: las referencias. Las referencias laborales son o bien contactos de gente que puede dar una opinión profesional sobre nosotros o bien los documentos que se pueden añadir al currículum para que el entrevistador compruebe que el candidato es un buen profesional.

Ahora que sabemos de la importancia de las referencias, debemos tener en cuenta algunos aspectos importantes y en Gi Group queremos orientarte al respecto:

  • En primer lugar, hay que identificar a la persona o personas que van a referenciarte. Normalmente esta labor le corresponde a un antiguo jefe o a algún responsable de Recursos Humanos de nuestro anterior empleo. Ten en cuenta que para pedirles el favor, la forma más adecuada seria la personal, ya que así también podemos asegurarnos de que la información que va a ofrecer sobre nosotros va a sernos favorable. Por un lado puedes solicitarle una carta de recomendación y por otro pedirle permiso para ofrecer su contacto como referencia, para que no le pille por sorpresa ninguna llamada.
  • No hace falta que cada vez que envíes tu currículum adjuntes también todas tus referencias. Sin embargo, sí es recomendable que indiques “Referencias bajo petición”, para que en el caso de que te lo soliciten puedas entregar las cartas de recomendación de las que dispongas, así como los datos de contacto de tus personas de referencia, para que puedan contactarles.
  • Aunque no incluyas como tal en tu currículum las cartas de recomendación y tus referencias, has de tener siempre en la recámara esta información (al menos dos referencias), para entregarlas en cuanto te las soliciten. En el caso de que no hayas trabajado nunca, puedes recurrir por ejemplo a algún antiguo profesor que pueda dejar constancia de tus habilidades.
  • Cada vez es más común que los reclutadores busquen en LinkedIn el perfil de los candidatos a los que están valorando. Si solicitas a tus antiguos jefes, profesores o personal de RRHH que dejen una referencia sobre ti en tu perfil, además de dar un valor añadido a tu candidatura, el reclutador podría no necesitar contactar directamente con tus referencias.¡Sin embargo ten cuidado a este respecto! A menudo nos encontramos con candidatos que cuentan con gran cantidad de referencias en LinkedIn (muchas de ellas poco relevantes, como de compañeros de la universidad o amigos), que parecen más un intercambio de favores. En estos casos las referencias de LinkedIn en lugar de ayudar, normalmente invalidan su funcionalidad y pierden su sentido.
  • Revisa bien los datos de contacto de tus referencias y asegúrate de que no han cambiado, antes de entregarlas a una empresa. Es muy frecuente que los datos entregados por el candidato estén desactualizados, por lo que los reclutadores no podemos contactar a la persona en cuestión, además de llevarnos una imagen de despreocupación por parte del candidato.

En definitiva, el contar con unas referencias laborales completas y adecuadas y evitar ciertos errores al solicitarlas, nos puede  facilitar en gran medida el que podamos encontrar el trabajo que siempre habíamos soñado.

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