Tras la Navidad, toca volver a la rutina y para muchos es un momento difícil de gestionar. Después de varios días de descanso disfrutando con la familia y los amigos, tenemos que retomar nuestras obligaciones con la mejor de las sonrisas. Enero, además, es un mes conocido por el Blue Monday, lunes considerado como el día más triste y deprimente del año. Para combatirlo,  vamos a destacar la importancia de ser positivo en el trabajo, uno de los retos tratados en nuestro programa Gi Well.

Acaban las fiestas navideñas, llega el mes de enero y nos planteamos un sinfín de buenos propósitos de cara al nuevo año. A pesar de las buenas intenciones, para muchos es inevitable sentir cierta tristeza cuando nos toca reincorporarnos a nuestras tareas diarias.

De la misma manera que sucede tras las vacaciones de verano, la vuelta de las Navidades provoca a muchas personas una sensación de angustia que hace que regresar a la rutina se convierta en una verdadera cuesta de Enero. Ser positivo es muy importante en todos los órdenes de la vida, también en el trabajo, ya que una mentalidad negativa solo puede atraer los problemas y las malas sensaciones.

Para poder superar esos momentos de tristeza y enfado podemos poner en práctica unos pequeños consejos que nos serán de mucha utilidad:

  • Siéntete bien en el trabajo: Aunque parezca muy evidente, es necesario que el lugar al que vamos a trabajar todos los días nos resulte mínimamente agradable. Es importante que seamos capaces de valorar lo que hemos conseguido y que nos sintamos bien ante los objetivos cumplidos. En caso contrario, siempre puedes plantearte el cambiar de empleo.

  • Interactúa con tus compañeros: Gran parte de nuestro día lo pasamos en el lugar de trabajo, de ahí que sea importante el mantener una buena relación con nuestros compañeros. Generar una relación de confianza y mantener una buena sintonía con las personas que nos rodean, nos ayudará mucho a la hora de ser felices en la oficina.

  • Reconoce tus errores y aprende de ellos: Después de las Navidades muchos nos sentimos culpables por todos los excesos cometidos y vemos el comienzo del año como un buen momento para redimir nuestra culpa y empezar de nuevo. El sentirnos responsables y con ganas de mejorar es una buena manera de superar esos “malos” momentos.

  • Haz cosas que te hagan feliz: Como la mayoría de las cosas en la vida, los sentimientos son pasajeros y no hay que darles excesiva importancia. La tristeza o la melancolía que sufrimos, sea cuando sea, terminará por desaparecer para dar paso a sensaciones más agradables. Mientras eso pasa, el quedar con amigos o disfrutar de actividades que nos hagan sentir bien, nos ayudarán a la hora de superar el momento.

  • Vuelve a la rutina poco a poco: La mejor manera para no vernos superados por los sentimientos de tristeza después de unos días de vacaciones, reside en irnos adaptando poco a poco a nuestra rutina. El volver al trabajo de manera paulatina nos ayudará a la hora de no enfrentarnos de golpe a todas nuestras tareas.